Vargas aseguró a la víctima que dichos bienes pertenecían a un tercero, supuesto propietario de un club de pádel en Buenos Aires, y ofreció los elementos a un precio significativamente inferior al del mercado. La víctima realizó los pagos correspondientes a través de transferencias bancarias y billeteras virtuales. Sin embargo, los materiales nunca fueron entregados, consumándose así la estafa. El perjuicio económico fue estimado en aproximadamente 11 millones de pesos.
El segundo hecho, ocurrido entre mayo de 2023 y abril de 2024, Vargas colaboró con la gestión de cobranzas de una empresa de turismo, por solicitud del representante local de la firma. Aprovechando la confianza depositada en él, Vargas recibió en reiteradas oportunidades el pago de cuotas por parte de clientes, entregando recibos apócrifos con montos alterados. Estas maniobras fraudulentas generaron un perjuicio económico estimado en 2,3 millones de pesos, que finalmente fue afrontado por el representante de la empresa de turismo con su propio patrimonio.
Tras la investigación, Matías Hernán Vargas fue imputado por el delito de “estafa” en dos hechos en concurso real.